Tu semilla creció en mi vientre... cambiando mi cuerpo,
cambiandome a mí para siempre.
Tengo a mi lado cada día
lo más bonito que has hecho.
Pero tienes astigmatismo.
No creíste en tí.
No confiaste en mí.
Tuviste miedo del nosotros.
Antes de que pudiera romper (¡o cuidar!) tu corazón.
Rompiste el mio.
Porque la mejor defensa es el ataque.
Así al menos tu hombría (valía)... la valida el mundo,
la valida ella.
Felicidades, te vengaste de mi miopía, ganaste esta inexistente guerra.
Sólo que a veces, cuando ganas...
Pierdes.
Pd. Lo sé...yo también tenía miedo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario