martes, 9 de marzo de 2021

... Ciclo...

No maldigas tu ciclo. 

He compartido muchas veces esto en mi vida, extrañamente, especialmente a hombres... pero hoy quiero escribirle.
Es uno de mis viejos aprendizajes, alguna combinación de serie, libros y palabras maternas alrededor de mis 16s.

A la mujer, una vez al mes se nos regala el poder de la reconexión.

Cúando el mundo nos grita que es mejor ser hombre y no ser sensiblona, histérica, débil-tierna y que te falta malicia...cuando todo el mes trataste de ser eso: cabezota, duro, competitivo, alfa, material...
(que ni siquiera deberían ser los hombres, pero ese es otro tema) 
Pum! : llegan las hormonas y SIENTES maximizado todo eso que te negaste a sentir en el mes. 
Lloras por todo. Tienes hambre. Te enojas. Te carcajeas. Te tumbas. 
Y te ¡DUELE! la desconexión con tu feminidad y se manifiesta tu conflicto con dar vida en todas sus formas.
Pides para tí chiqueo, apapacho, silencio. 
O tal vez baile, naturaleza ó amigas. 

Gil me dijo una frase algún día: "a veces necesitas sangrar para saber que estas vivo" y hoy la retomo en un sentido tal vez diferente al original. 
Por qué si. Ese regalo no lo tienen ellos. 
La sangre, el conducto de tu alma se manifiesta para ti en menstruación. 

Si conociéramos el poder de nuestro ciclo. Si lo entendieramos, si lo amaramos. 
Si los hombres lo conocieran. 

ESAS HORMONAS que nos vuelven a nosotras mismas: universo

Y no, no una loca que está en sus días. 
Y no, que asco, que castigo de ser mujer. 

No maldigas tu ciclo.