- Hemos oído que en la maravillosa antigüedad la gente veía a Dios con sus propios ojos. Dios caminaba sobre la tierra y llamaba a las personas por su nombre. Dios estaba muy cerca. ¿Qué ha ocurrido? ¿Porqué no veo a Dios? ¿Porqué se ha olvidado de la tierra? ¿Porqué no nos guía de la mano cuando tropezamos en la oscuridad?
El rabino miró al discípulo y dijo:
- Hijo mío, Dios sigue estando donde estaba... pero el hombre se ha olvidado de inclinarse lo bastante para verlo.
HISTORIA HASÍDICA
Cap. 12 "Humildad"
Espíritu y materia, el renacimiento espiritual para un mundo más humano
Andrew Harvey y Mark Matousek
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